
Cambiamos de sitio, Annia quiere que conozca otro diferente. Se encuentra al final de la calle donde nos encontramos, a mí me parece genial, una idea fenomenal. Este nuevo sitio sirve comida aparte de cervezas como la mayoría de pubs muy poco iluminado, lo justo. Lo que mas me llama la atención es que ya son las nueve de la noche y hay polacos cenando. No es lo normal me dice Annia, parece que nuestras costumbres (las españolas) son bien recibidas fuera de nuestras fronteras, quizás mas de lo que pensábamos. Tomamos una copa y nos dirigimos hacia otro nuevo pub, donde se encuentran sus amigos que están celebrando un cumpleaños.
Llegamos al pub y damos con sus amigos, son un numero amplio, todos ellos amigos de la universidad, no conozco a nadie y empiezan las presentaciones, aquí lo adecuado es dar la mano tanto a las mujeres como a los hombres. Me pongo hablar con una amiga de Annia con mi ingles básico pero al menos me sirve para defenderme. Esta bien, me es necesario practicarlo. La noche avanza, Annia esta muy a gusto con sus amigos. Como sucede en este tipo de fiestas al principio todos están juntos, pero según avanza la noche cada uno va por su cuenta. Yo por mi parte decido quedarme como observador. Hay una pequeña pista de baile, me quedo observándolos, me da la sensación como si estuvieran en un concurso de baile, me doy una vuelta por el pub, y me topo con la diferente fauna nocturna, el borracho de turno que ya no puede mas, que es sujetado por un par de amigos porque sino se da de bruces con el suelo, el grupo de tres o cuatro parejas que han salido a pasar una velada tranquila, los que le gusta llevarse por la música y no cesan de moverse en la pista de baile, las parejas que se besan por unos instantes rebobinando así tres años atrás como si volvieran a besarse por primera vez. Y ellos en busca de ellas, cuando el rugir de la selva es amainado por la estridente música del local. Se buscan indirectamente, se huelen, y uno los observa, los primeros devaneos, las primeras sutilezas, los preliminares, y poco a poco como él se siente mas cómodo, mientras ella le permite que entre en su terreno, él cree que juega con ella, ella cree que juega con él. Esta noche estarán juntos, ya lo saben pero aun no se lo dicen. Con un poco de suerte quizás ella sea de esas chicas que te hacen el amor en diferentes idiomas.
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